Cómo limpiar los suelos de baldosas

Los suelos de baldosas pueden durar toda la vida, si los cuidas adecuadamente. Por suerte, en comparación con otros tipos de suelos, el suelo de baldosas requiere poco mantenimiento. Todo lo que necesita para mantener el suelo limpio y brillante es agua tibia, un poco de jabón o producto de limpieza y una fregona o trapo de gamuza.

Frecuencia de limpieza de los suelos de baldosas

Un suelo de las baldosas podtáctiles debe limpiarse en seco, o barrer o aspirar, al menos dos veces por semana para eliminar los restos de arena que pueden deslucir el acabado del suelo de baldosas. Limpie en húmedo, o con una mopa, el suelo de baldosas de la cocina cada dos semanas y el del baño una vez a la semana. Limpie la lechada una vez cada dos o tres meses.

Cómo limpiar los suelos de cerámica o porcelana

Los suelos de baldosas más comunes, la cerámica y la porcelana, son fáciles de mantener, aunque a menudo es difícil ver la acumulación de suciedad bajo los pies. Para limpiar las baldosas de cerámica o porcelana, utilice casi cualquier tipo de limpiador, ya sea multiuso, jabón para platos o simple vinagre blanco: no se rayan ni pierden el brillo fácilmente.

Barrer o aspirar los azulejos

Asegúrate de llegar a las esquinas, donde la suciedad tiende a acumularse. Un plumero de microfibra recoge fácilmente el polvo y el pelo.

Combine el limpiador con agua tibia

Sumerja un trapo o una mopa de gamuza -no una esponja- en la solución. Exprima el exceso de agua, para que esté húmedo y no empapado.

Pase la fregona por el suelo con movimientos suaves y uniformes

Siga un patrón a medida que avanza por la habitación, para que no se pierda ni un centímetro del suelo.

Cambie el agua regularmente

A medida que aclare la fregona o el trapo, el agua se volverá naturalmente más turbia. Tire el agua sucia y cámbiela con regularidad para evitar que quede una película de suciedad nebulosa en la baldosa. Si terminas y notas esa neblina, crea una mezcla de vinagre blanco y agua caliente y pasa un trapo húmedo sobre la película para eliminarla.

Limpiar la lechada

Rocía la lechada con un limpiador específico para lechadas o mezcla una solución de lejía (utilizando guantes, para no mancharte las manos). Déjalo actuar durante unos minutos y luego acláralo.

Seque el suelo con un paño limpio

Si su baldosa es propensa a formar manchas de agua, séquela con un paño limpio inmediatamente después de pasar la fregona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.